Análisis crítico de la idea de los estilos de aprendizaje

La idea de que las personas tienen distintos estilos de aprendizaje ha resonado en los círculos de profesores desde que fué propuesta por David Kolb en los ochenta. En general, la teoría dicta que las personas favorecen lo visual o lo práctico, entre otras cosas, al momento de aprender un contenido nuevo.

En la práctica, los estilos de aprendizaje se han usado en las aulas de clases como una forma de personalizar la enseñanza, con la esperanza de que de esta forma los alumnos puedan superar ciertas trabas y dificultades que puedan tener en el aula. Algunos desarrollos recientes han puesto a los estilo de aprendizaje como una mala forma de entender la inteligencia de los alumnos.

El problema principal que identifican An y Carr (2017) es que no existe una forma única de pensar en los estilos. Cada uno de los estilos de aprendizaje propuesto se basa en sus propias ideas sobre qué constituye un estilo de aprendizaje, sin tomar en cuenta los nuevos avances sobre personalidad o inteligencia. Varios proponentes de los estilos de aprendizaje los explican como una dualidad entre dos características opuestas, por ejemplo, los estilos de aprendizaje visuales y verbales, donde algunas personas aprenden mejor con instrucciones verbales y otras viendo material visual. En realidad, ambas cosas están relacionadas y las personas que son buenas en una de ellas son buenas en ambas en general.

Otro problema con la idea es que las herramientas que se utilizan para mediar las distintas inteligencias muchas veces vienen de fuentes dispares que no las hacen útiles para relacionarse entre sí. Sin poder comparar las supuestas múltiples inteligencias, se hace difícil integrarlas en un todo congruente.

Los autores proponen algunas formas alternativas de ver el problema. Por ejemplo, la dicotomía de aprendizaje verbal/visual es mejor representada por las habilidades de percibir que tienen los individuos. La evidencia indica que tanto el material visual como el verbal ayudan a mejorar el aprendizaje. Enfocarse en tan solo lo visual o lo verbal, aunque de la impresión de que se acomoda a una persona, puede estar resultando en menos logro que si se combinaran las estrategias.

Otra dicotomía importante de los estilos de aprendizaje es la concreta/abstracta. La diferencia entre un estilo abstracto y concreto puede verse como el nivel de experticia que un individuo tiene con un tema. Un novato se moverá más fácilmente por temas concretos. Un experto puede superar el nivel concreto y manejar conceptos abstractos. En este caso, la estrategia debe ser ayudar al alumno a navegar los fundamentos concretos para moverse a lo abstracto, en vez de favorecer solamente una de estas cosas.

La investigación científica en estas distintas áreas del aprendizaje nos ayudan a generar mejores aplicaciones. Las áreas de educación y psicología confluyen en las preguntas sobre la inteligencia y el aprendizaje. tags: educación, aprendizaje, estilos de aprendizaje



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