Pensar acerca de cuánto le agradamos a los demás: ¿Cómo afecta el desempeño de las organizaciones?

Las conversaciones iniciales a menudo son una fuente de preocupación y ansiedad por las impresiones que dejamos en las otras personas. De hecho, es común que luego de la primera conversación cada persona forme una rica impresión de la otra y que tales impresiones guíen sus interacciones futuras.

Las personas, además, obtienen información acerca de cómo se sienten los demás con respecto a ellas, es decir, sobre qué tanto le agradamos a nuestro compañero de conversación. Algunas investigaciones señalan que los pensamientos con respecto a esta cuestión suelen ser excesivamente negativos, provocando que subestimemos qué tan bien le caemos a nuestro compañero luego de conversar por primera vez, lo que se ha conocido como brecha de agrado

Hasta el momento, las investigaciones habían evaluado la brecha de agrado solo en conversaciones entre dos personas. Por ello, Mastroianni y colaboradores (2021) investigaron si dicho fenómeno ocurre también en conversaciones grupales y equipos de trabajo, si se mantiene en el tiempo y si puede llegar a afectar en el ámbito del trabajo.

Se reclutaron a personas para que tuvieran conversaciones en grupos de tres y se les pidió que señalasen cuánto le agradó cada compañero de la conversación y cuánto creen que ellos le agradaron a sus compañeros de conversación. Los resultados indican que la brecha de agrado ocurre en conversaciones grupales, es decir, las personas subestiman cuánto realmente le agradaban a sus compañeros de conversación luego de una primera conversación grupal.

Al evaluar la persistencia en el tiempo de la brecha de agrado, los investigadores encuestaron a trabajadores de distintos ámbitos. Los resultados indican que, aunque los participantes conozcan por más de 6 meses a sus compañeros, la brecha de agrado continúa ocurriendo, lo que es evidencia de la mantención de la brecha en el tiempo.

Finalmente, se evaluaron las consecuencias de la brecha de agrado en el funcionamiento de los equipos de trabajo y las organizaciones. Los resultados sugieren que, cuando las personas sienten que le agradan a sus compañeros, se sienten más cómodas pidiéndoles ayuda, hablando honestamente con ellos y es más probable que continúen trabajando juntos. Además, el cuánto las personas piensan que le agradan a los demás se relaciona con la efectividad del trabajo del equipo y la satisfacción e inclusión laboral.

En resumen, la brecha de agrado ocurre en conversaciones grupales, persiste incluso en personas que se conocen durante más de 6 meses y puede tener consecuencias negativas para las organizaciones. Estos resultados entregan dan cuenta que los procesos psicológicos pueden afectar el desempeño organizacional y remarcan la importancia del estudio de las relaciones sociales desde la psicología.



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